Espera en Dios

Solamente por la Gracia y Misericordia de Dios hemos llegado al año 2021 ¿Cómo la has pasado en este tiempo de pandemia? ¿Te has preguntado en dónde está Dios? Cualquiera que sea tu respuesta, quiero compartir contigo en dónde ha estado Dios todo este tiempo y para qué ha usado las pandemias el Señor a lo largo de la historia, basado en Su Palabra (La Biblia). Esto nos llevará al punto de expresar ¡alma mía espera en Dios!

En el libro de Amós 4:6-10 dice “Os hice estar a diente limpio en todas vuestras ciudades, y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová…” y culmina con la siguiente frase:“Envié contra vosotros mortandad tal como en Egipto; maté a espada a vuestros jóvenes, con cautiverio de vuestros caballos, e hice subir el hedor de vuestros campamentos hasta vuestras narices; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.”

En ese tiempo, el pueblo se había acostumbrado a vivir de espalda a Dios, su estilo de vida era similar al estilo de vida de aquellos que no le conocían, el pecado con el tiempo adormeció su conciencia y esclavizo su voluntad ¿Te suena familiar? Así es, en la actualidad estamos viviendo de la misma manera. Sin duda, Dios no pasa por alto este mal y es por eso que permite todo esto, es un llamado al incrédulo a conocerle y al pueblo de Dios a santificarse.

Debemos ser conscientes que vivimos en un mundo afectado por el pecado y los males son muchos tanto que pueden parecer tan grandes como para poderlos resolver, vivimos actualmente un tiempo de pandemia global, de incertidumbre para la población en general, médicos y gobiernos, ante esta amenaza, es importante entender lo que El Señor en Su Palabra nos permite ver la forma en la que debemos reaccionar en estos momentos, que no es otra cosa diferente a la de confiar en Dios.

En el libro de 2 Crónicas 20:5-12, leemos que en un momento de angustia el rey Josafat reconociendo el poder y la soberanía de Dios, sabiendo que nadie puede resistir a Sus propósitos clamó: “¿no eres tú Dios en los cielos, y tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones? ¿No está en tu mano tal fuerza y poder, que no hay quien te resista? Si mal viniere sobre nosotros, o espada de castigo, o pestilencia, o hambre, nos presentaremos delante de esta casa, y delante de ti (porque tu nombre está en esta casa), y a causa de nuestras tribulaciones clamaremos a ti, y tú nos oirás y salvarás… ¡Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos

El rey Josafat se ve incapacitado para combatir al ejército, pero él dice, no nos llenaremos de temor, sino de ti Señor, en ti confiamos Dios, nuestros ojos están puestos en ti y el Señor le dio la victoria al rey Josafat sobre la invasión.

Quizá hoy nuestras tribulaciones provienen de la contingencia sanitaria originada por un virus llamado SARS-COV-2 que ha destruido economías y más vidas que el ejército que venía contra el rey Josafat, al igual que nosotros el pueblo hebreo no tenía fuerza para enfrentarse, incluso si uniéramos a las primeras potencias del mundo y sus recursos, no tenemos la fuerza para combatir la pandemia como lo hemos visto en el trascurso de estos meses.

El Señor permite las pandemias en un acto de profundo amor y misericordia por Su pueblo, para que tengamos una nueva oportunidad de voltear nuestros ojos hacía Él, en arrepentimiento y fe.

Hermanos continuemos orando por nuestra condición interior, por la condición de nuestros líderes en la iglesia, por los líderes de nuestra nación, por las ovejas desviadas, por las personas que aún no le conocen y que necesitan conocer la verdad de que la única esperanza está en Cristo Jesús.

Paloma Hidalgo. IEC

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